¿Qué es lo que nunca puede faltar en tu sala de reuniones o despacho para hablar de negocios?. Nosotros te lo vamos a explicar para que puedas elegir y solicitar, cuando lo consideres necesario, tu sala de reuniones acondicionada y completamente equipada. Muchos podrán pensar que se trata de un espacio con apenas importancia, pero los espacios para reuniones son indispensables en cualquier negocio.

Ya sea para concertar reuniones de equipo para enfocar un proyecto, realizar entrevistas de trabajo, iniciar una negociación con algún proveedor o cliente… estos espacios son muchas veces la llave que abre la puerta que queremos cruzar. Pero, ¿qué deben ofrecer realmente las salas de reuniones para conseguir un servicio eficaz y completo para los clientes? Te presentamos 5 imprescindibles que no pueden faltar en ellas.

Cercanía

La cercanía, y más concretamente la ubicación, es un factor fundamental a la hora de elegir un buen sitio para concertar una reunión empresarial. Un emplazamiento céntrico, donde conviven otras empresas o el tejido financiero de la localidad es esencial para reflejar una imagen profesional y acorde a lo que dicta el mercado actual.

Tener presencia como marca y empresa también implica manejar estos detalles. Un aspecto que te hará sobresalir de la competencia cuando estés inmerso en la búsqueda de nuevos clientes. Es por eso que apostar por la calidad y la cercanía constituye un elemento fundamental en el desarrollo y evolución de la compañía, así como de reputación de la marca. Eso sí, no todo es la ubicación.  Ésta debe complementarse con unas instalaciones  a la altura de su céntrico emplazamiento. Todo ello para facilitarle la tarea al cliente y que no tenga que desplazarse hasta un punto lejano para mantener la reunión que tanto esperas.

Espacio

Una vez elegida una buena ubicación, hay que asegurarse de que se trata de una sala de reuniones en perfectas condiciones. Para ello hay que fijarse bien en el espacio. Una sala de reuniones excesivamente pequeña provocará sensación de agobio, pero tampoco debe ser muy grande para no dispersar la conversación.

Por ello, lo más seguro es ver las condiciones y comprobar por uno mismo el tamaño de las salas, que deben estar ajustadas a un estándar normal y donde la comodidad prime por encima de cualquier otro aspecto. Un espacio capaz para una presencia de entre 6 y 12 personas es una buena sala.

Tecnología

Para mantener una reunión de negocios productiva, en la mayoría de los casos habrá que hacer uso de medios técnicos. Por eso, la presencia de televisores, pantallas, teléfono, proyector, canales de audio, conexión a internet… facilitarán estas reuniones.

Comodidad

Para que todo fluya con naturalidad y confort hay que mantener a gusto al cliente o invitado. Esto se consigue con una sala bien acondicionada, con una temperatura estable, una distribución coherente y una limpieza impoluta. Todo para que el ambiente sea lo más propicio posible para sacar adelante nuevos proyectos o conseguir sinergias empresariales.

Atención

Por último, para aportar este extra que sube de categoría a las salas de reuniones está la atención personalizada. Una asistencia que será clave en cualquier momento para esos pequeños detalles y menesteres donde se necesita de una ayuda externa. Una atención sustentada en un equipo profesional, que añadirá ese plus de satisfacción que marca la diferencia.